Los anuncios fraudulentos existen prácticamente desde que existe la publicidad. Hoy suelen llegar a través de redes sociales, aplicaciones y resultados de búsqueda que utilizamos todos los días. Las mismas plataformas que muestran estos anuncios también ofrecen herramientas para crearlos y segmentarlos, lo que facilita que tanto anunciantes legítimos como estafadores puedan llegar a potenciales víctimas.
La magnitud del problema no es menor. Según estimaciones recientes, durante 2025 se mostraron cerca de un billón de anuncios fraudulentos en redes sociales en Europa, generando aproximadamente £3.800 millones en ingresos para las plataformas que los alojaron. Al mismo tiempo, documentos internos revelados por Reuters indicaban que alrededor del 10% de los ingresos publicitarios de Meta en 2024 podrían haber estado vinculados a anuncios de estafas y productos prohibidos, una cifra equivalente a unos US$16.000 millones.
Aunque estos datos provienen de mercados como Europa y Estados Unidos, el fenómeno también tiene impacto en América Latina. En los últimos años, desde WeLiveSecurity hemos analizado distintos esquemas que utilizan publicidad digital para distribuir estafas, desde falsas tiendas en línea y sitios de phishing hasta campañas de inversión fraudulentas promocionadas mediante anuncios patrocinados. En estos casos, los delincuentes suelen aprovechar marcas reconocidas, figuras públicas, medios de comunicación y, cada vez más, contenido generado con inteligencia artificial para dar mayor credibilidad a sus engaños.
Para los usuarios, el mensaje es claro: puedes confiar en la plataforma, pero no necesariamente en los anuncios que muestra.
¿Cómo son los anuncios fraudulentos?
Los anuncios fraudulentos pueden aparecer en páginas de resultados de búsqueda, marketplaces, sitios de comercio electrónico, aplicaciones y juegos móviles, sitios de video, plataformas de mensajería y muchos otros sitios web. Sin embargo, quizá el mayor riesgo provenga de las redes sociales. De hecho, cerca del 30% de las personas que reportaron pérdidas económicas por estafas ante la agencia de protección del consumidor de Estados Unidos durante el último año afirmaron que el fraude comenzó en una plataforma social.
Pueden incluir anuncios que:
- Suplantan a una empresa legítima y conducen a un sitio de phishing diseñado para imitar al original.
- Ofrecen promociones especiales por tiempo limitado para generar una sensación de urgencia.
- Ofrecen oportunidades de inversión, a menudo relacionadas con criptomonedas u otros instrumentos financieros, prometiendo altos rendimientos con poco o ningún riesgo. Campañas de este tipo han sido detectadas recientemente en América Latina utilizando la identidad de empresas legítimas y figuras públicas para generar confianza.
- Suplantan servicios de atención al cliente de empresas legítimas, como bancos.
- Prometen sorteos o premios a cambio de información personal o financiera.
- Muestran falsas alertas de seguridad que aseguran que tu dispositivo está infectado.
- Utilizan titulares sensacionalistas o noticias llamativas para atraer clics.
¿Cuál es el objetivo final?
Estos anuncios persiguen diferentes objetivos. Algunos son directamente maliciosos. También conocidos como malvertising, este tipo de anuncios pueden explotar vulnerabilidades del navegador o del software, o engañar a las personas para que instalen malware mediante la descarga de aplicaciones o archivos. Otros están diseñados para convencer a las víctimas de entregar información personal a través de sorteos, cuestionarios u otras páginas similares al phishing. Esa información luego puede utilizarse para cometer fraude de identidad.
Otra categoría de anuncios fraudulentos apunta directamente al dinero de las víctimas. Pueden solicitar fondos para invertir en esquemas inexistentes, cobrar por productos que nunca serán entregados o pedir pagos para acceder a supuestos beneficios. En algunos casos, el anuncio dirige a una tienda falsa que roba los datos de la tarjeta de pago.
Aunque muchos de estos engaños son digitales, conviene desconfiar también de los números telefónicos incluidos en los anuncios. Pueden derivar en llamadas donde los delincuentes intentarán obtener dinero o información sensible.
Señales de alerta: qué buscar
Mientras tanto, la mejor defensa sigue siendo reconocer las señales típicas de una estafa y mantenerse alejado de anuncios sospechosos.
Algunas de las más comunes son:
- Lenguaje urgente que te presiona para actuar rápidamente.
- Ofertas demasiado buenas para ser verdad.
- Solicitudes de información personal sensible.
- Números telefónicos incluidos en anuncios que probablemente te conecten con un centro de llamadas fraudulento.
- Presión para descargar software con el objetivo de solucionar un supuesto problema.
- Noticias sensacionalistas diseñadas para despertar curiosidad o indignación.
- Respaldo aparente de celebridades, empresarios, periodistas o figuras públicas (a veces mediante contenido manipulado o generado con IA) para promocionar productos, servicios u oportunidades de inversión.
¿Qué pasa si has sido víctima de un anuncio fraudulento?
Si hiciste clic en un anuncio fraudulento o llamaste al número indicado y luego descargaste algo, compartiste información personal o financiera, utilizaste tu tarjeta para comprar algo o realizaste una transferencia bancaria, no entres en pánico. Además:
- No respondas a más mensajes de los estafadores y vigila tus cuentas para detectar actividad sospechosa.
- Si corresponde, contacta de inmediato a tu banco o al emisor de tu tarjeta para informar lo sucedido.
- Si compartiste contraseñas, cámbialas de inmediato y activa la autenticación en dos pasos.
- Si descargaste algún archivo o aplicación, ejecuta un análisis con una solución de seguridad confiable y asegúrate de que tus dispositivos estén actualizados.
- Conserva evidencia de la estafa, incluidos el anuncio, enlaces, capturas de pantalla, correos electrónicos, mensajes, comprobantes de pago y cualquier comunicación con los delincuentes.
- Reporta el anuncio a la plataforma donde apareció utilizando las herramientas de denuncia disponibles. También es recomendable informar el incidente a las autoridades competentes de tu país y conservar toda la evidencia relacionada con el fraude.
Los anuncios fraudulentos son cada vez más fáciles de generar gracias a la inteligencia artificial y tienen una apariencia cada vez más profesional, incluso cuando incluyen videos. Esto hace aún más importante reconocer las señales de alerta y mantener una actitud crítica antes de hacer clic.




