Netiqueta de Facebook: comportamientos que debes evitar

Compartir tus pensamientos o fotos para que el mundo los vea ahora es tan fácil como presionar un botón, pero incluso una publicación aparentemente inofensiva puede convertirse en un dolor de cabeza.

Compartir tus pensamientos o fotos para que el mundo los vea ahora es tan fácil como presionar un botón, pero incluso una publicación aparentemente inofensiva puede convertirse en un dolor de cabeza.

Facebook, el gigante de las redes sociales, ha sido parte de nuestras vidas durante exactamente 17 años. Algunos de nosotros todavía recordamos cómo eran los días sin Facebook; mientras que la actual generación de jóvenes adultos no puede imaginar una era sin esta plataforma social. Considerando que la vida útil de las redes sociales tiende a ser limitada antes de entrar en un período de decrecimiento para finalmente desvanecerse en la oscuridad, mantenerse como lo ha hecho podría considerarse un gran logro.

De hecho, Facebook ha logrado establecerse como el rey reinante de las redes sociales. Es ampliamente utilizado para conectarse con amigos y familiares, ver videos y compartir memes. Sin embargo, más allá de las formas de uso obvias, también funciona como una especie de cápsula del tiempo; algo que la gente a menudo pasa por alto.

Un principio clave es que “lo que sucede en Internet, permanece en Internet”, posiblemente para siempre y para que todo el mundo lo vea. Si no piensas en cómo te comportas o en lo que compartes en línea, un error de juicio podría volverse en tu contra más adelante en la vida. Por ejemplo, podría condicionar tus perspectivas profesionales a futuro si has estado involucrado en algunos de los comportamientos indeseables que con demasiada frecuencia ocurren en Internet, como:

  • Ciberacoso
  • Insultos
  • Compartir contenido ofensivo e insensible
  • Seguir páginas y grupos cuestionables

Para evitar esto, lo que recomendamos hacer es lo siguiente:

  • Tomarse un minuto antes de publicar

Internet está plagado de historias de personas cuyas admisiones universitarias fueron canceladas y ofertas de trabajo retiradas, a raíz de una publicación antigua o actual en las redes sociales. Esto sigue ocurriendo hoy en día, especialmente si estás postulando un cargo muy lucrativo: cuanto más prestigiosa sea la posición laboral y la empresa, más completo será el proceso de investigación.

Siempre debes pensar en lo que publicas y en cómo el contenido que compartes puede cambiar con el tiempo. Un video de una broma que puede parecer divertido en ese momento puede resultar ofensivo o vergonzoso pasados algunos años, o tal vez tu equipo deportivo favorito tuvo un mal desempeño y usaste un lenguaje obsceno para desahogarte; esto podría dejar una mala imagen acerca de tu temperamento. Alternativamente, puedes compartir un meme que te parece divertido pero que ofenderá a otros. Por lo tanto, una buena regla general sería: no compartir nada que no te sentirías cómodo mostrándole a tu abuela.

Los especialistas en recursos humanos pueden investigar con profundidad la presencia en redes sociales de los posibles candidatos para buscar señales de alerta o contenido cuestionable al que pueden hacer referencia durante el proceso de entrevista. Puede ser uno de los tipos de publicaciones que mencionamos anteriormente o pueden ver que eres un fanático o miembro de alguna dudosa página o grupo de Facebook que comparte contenido que resulta ofensivo para algunos. Cualquiera de estos escenarios podría hacer que te descarten como candidato en un proceso de selección.

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  • Sé consciente de cómo comentas

Muchos sitios web de noticias y medios permiten acceder a la sección comentarios debajo de los artículos usando la cuenta de Facebook. Esta opción resulta cómoda ya que evita que el usuario tenga que registrarse en cada sitio distinto en el cual desee sumarse a una discusión. Estas discusiones que se dan en la sección de los comentarios a menudo son acaloradas, especialmente aquellas debajo de artículos o contenidos relacionados a temas sensibles o candentes. Y a veces, incluso en contra de nuestro mejor juicio, nos dejamos llevar en discusiones que son totalmente evitables. Los ánimos suben, se dicen ciertas palabras, los comentarios se malinterpretan y tenemos los ingredientes para una tormenta perfecta.

Sin embargo, todos somos humanos y algunas veces reaccionamos impulsivamente y de formas que más tarde podríamos lamentar. Pero incluso en medio de un acalorado debate, es inaceptable comenzar a acosar virtualmente a la otra persona (sí, también ocurre con los adultos) degradándola, burlándose o incluso insultándola. Para no caer en esto, lo mejor es evitar los comentarios por completo, pero si insistes en comentar, respira hondo y sé lo más educado posible cuando intentes transmitir tu punto de vista. Y como dijimos anteriormente, tómate un minuto para pensar bien antes de presionar enviar.

  • Privacidad, privacidad, privacidad

Este es más bien un consejo general que aplica a todos los aspectos de tu vida digital y no solo a la parte profesional. Dado que la mayoría de nosotros hemos tenido una cuenta de Facebook durante años, sería apropiado realizar una vez al año una auditoría de tu perfil para evaluar la privacidad y seguridad de este. Comienza por ver qué información está disponible para el público si buscan tu perfil y realiza los ajustes en consecuencia. No hay necesidad de compartir nada más que lo mínimo con extraños. Nunca se sabe quién puede estar mirando, y compartir demasiado podría permitir el acecho de extraños.

Continúa este proceso auditando tus publicaciones: no hay necesidad de tener todas tus publicaciones de años pasados visibles para todos. Esto también ayuda a evitar que potenciales atacantes obtengan una imagen clara sobre ti y tus hábitos, ya que esta información podría ser aprovechada en tu contra en el futuro. Hablando de posibles actores de amenazas, también revisa tu lista de amigos y elimina a cualquier persona que no conozcas o no recuerdes haber agregado.

  • Cuida tus modales

Parece que Facebook no irá a ninguna parte pronto y que seguirá estando firmemente arraigado en la vida de muchos de nosotros. Y dado que funciona como una forma de archivo digital, es prudente reflexionar sobre las cosas que ya hemos compartido y las publicaciones y fotos que planeamos compartir. Es posible que no sepas cómo se percibirán tus comentarios y publicaciones en el futuro, pero siempre es bueno planificar con anticipación, para que tu pasado digital no vuelva para atormentarte.

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