Día del Trabajador... a distancia: posibles riesgos y buenas prácticas en teletrabajo

Día del Trabajador… a distancia: posibles riesgos y buenas prácticas en teletrabajo

El teletrabajo no es una moda, sino una realidad que ofrece ventajas a empleadores y trabajadores. Pero también conlleva riesgos que debemos saber afrontar.

El teletrabajo no es una moda, sino una realidad que ofrece ventajas a empleadores y trabajadores. Pero también conlleva riesgos que debemos saber afrontar.

Hoy es el Día Internacional de los Trabajadores, jornada que cada primero de mayo desde 1889 se utiliza para reivindicar el esfuerzo de las clases trabajadoras. Y hoy lo hacemos hablando de una modalidad de empleo en particular, que vino de la mano del avance tecnológico de nuestra era digital: el trabajo remoto.

Ya no es una moda, sino una realidad. Sus ventajas están a la vista: los empleados ahorran tiempo y dinero en viajes, pueden trabajar más distendidos y administrar mejor su día; para la empresa esto significa un aumento en la productividad y una reducción en los costos de infraestructura.

la seguridad en el dominio de la empresa no alcanza para proteger los datos manipulados fuera del mismo

Las tareas habituales pasan a realizarse desde un lugar diferente al domicilio de la empresa, utilizando como soporte diferentes tecnologías de comunicación. No es necesariamente el hogar del empleado, sino quizá un bar, una biblioteca, un hotel o aeropuerto.

Sin embargo, esta modalidad laboral conlleva una serie de retos a la hora de asegurar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información. Básicamente, las medidas habituales de seguridad que se aplican dentro del dominio de la empresa no alcanzan para proteger los datos que son manipulados fuera del mismo, por lo que el control al acceso y uso de la información se torna cada vez más complicado.

El teletrabajo implica un compromiso del trabajador para cuidar la información, ya que la empresa no puede hacerlo por sí sola.

Y para enfrentar los retos nuevos que pueden surgir, las organizaciones deben contar con políticas claras para el manejo de la información y con herramientas adecuadas que les permitan a los colaboradores realizar sus actividades de manera segura.

Riesgos y amenazas relacionados al teletrabajo

Los potenciales riesgos asociados al teletrabajo se pueden clasificar a través de la manera en que afectan a la seguridad de la información.

Están los que comprometen la confidencialidad de la información y pueden provocar que un tercero no autorizado acceda a información privada; por ejemplo, si un equipo es robado o se conecta a una red Wi-Fi insegura.

El teletrabajo implica un compromiso del trabajador para cuidar la información

Están los que comprometen la integridad de la información, que permitirían a un tercero no autorizado alterarla. Por ejemplo, un malware con esta capacidad o una suplantación de identidad.

También están los que comprometen la disponibilidad de la información, que podrían provocar que un sistema deje de estar accesible o utilizable cuando sea requerido. Por ejemplo, un ransomware que cifre datos y los deje inaccesibles, o una conexión inestable que impida el acceso remoto.

Ahora bien, ¿cómo enfrentarlos?

Lo principal es establecer un marco normativo que estandarice las condiciones y procedimientos mediante los cuales se va a desarrollar el teletrabajo.

Es crucial para todos los involucrados que las reglas estén claras. Quienes se conecten a la red de la empresa deberán saber cuáles son sus responsabilidades en cuanto a la seguridad, si pueden o no utilizar dispositivos propios y, de ser así, qué cuidados deben tener.

Son muchas las herramientas que los pueden ayudar: contraseñas de acceso, protección antirrobo, cifrado, backup, redes VPN, doble factor de autenticación y, por supuesto, soluciones de seguridad.

De manera práctica, podemos reunir los siguientes consejos:

  • Cifrar la información alojada en los dispositivos móviles.
  • Utilizar una solución de seguridad y mantenerla actualizada.
  • Mantener todos los dispositivos actualizados, tanto el sistema operativo como las aplicaciones.
  • Utilizar, en lo posible, redes Wi-Fi seguras y configurar de manera segura la red inalámbrica hogareña.
  • Si se conecta a una red pública o compartida, utilizar siempre una VPN o evitar enviar información sensible.
  • Realizar respaldos periódicos de la información.
  • No dejar nunca el equipo desatendido y protegerlo con una contraseña.
  • Contar con una protección antirrobo.
  • Utilizar doble factor de autenticación para acceder a cuentas críticas.
  • Tener siempre a mano los contactos de soporte y, si ocurre un incidente de seguridad, denunciarlo lo antes posible.
  • Estar atento e informado acerca de nuevos engaños y amenazas.

Puede que todo esto todavía te parezca difícil de implementar o que te preguntes por dónde empezar. Tenemos la respuesta: nuestra nueva guía gratuita de seguridad en teletrabajo, destinada a quienes trabajan en forma remota, te lo explicará. ¡No te la pierdas!

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