Mujeres en ciberseguridad: el cambio está llegando, de a poco pero a paso firme

Muchas industrias están trabajando duro para igualar la disparidad de género dentro de sus campos, y tienen buenos motivos para querer hacerlo.

No solo las empresas con una fuerza laboral más diversa ofrecen un campo de juego más obvio para los nuevos reclutas; hubo estudios que hallaron que los lugares de trabajo diversos son más rentables, productivos y tienen mayores niveles de satisfacción del cliente.

Estos hallazgos hacen el panorama aún más preocupante para la industria de la seguridad de la información, en la que solo el 11% de los puestos de ciberseguridad a nivel mundial están ocupados por mujeres.

En una industria que también enfrenta una crisis de reclutamiento (40.000 de las 128.000 posiciones que se abren anualmente en los Estados Unidos permanecen vacantes), es evidente que aún queda mucho por hacer para abordar la brecha de género en la ciberseguridad y aumentar los niveles de reclutamiento de la industria en general.

Un problema de imagen

A pesar de ser, por definición, una industria moderna y con visión a futuro, las profesiones relacionadas a la seguridad siguen estando dominadas por hombres. Y, como se destaca en el informe del Centro para la Seguridad Cibernética y la Educación (ISC) sobre la mujer en la seguridad cibernética, se espera que la brecha laboral alcance las 1,8 millones de personas para 2022.

hay un estereotipo desafortunado sobre los trabajos técnicos

Este no es un problema pequeño, como dijo en 2015 Lysa Myers, investigadora de seguridad en ESET. Hablando con WeLiveSecurity, expresó su preocupación de que “todavía son un puñado las mujeres en la industria”, un hecho que atribuye en parte a un problema de imagen dentro de la industria técnica.

“Creo que hay un estereotipo desafortunado sobre los trabajos técnicos en el que la gente pasa día y noche en un sótano oscuro”, dijo. “Pero esa no es la realidad en absoluto”.

Otra de las razones detrás de la brecha de género y el reclutamiento en general es la poca comprensión sobre los distintos roles comprendidos en el paraguas de la seguridad informática.

Las posibles carreras y profesiones para hombres y mujeres no siempre están claras ni son conocidas por todos; pocos lugares ofrecen una educación en profundidad sobre informática a los estudiantes antes de la universidad, aunque el porcentaje de personas que necesitan usar computadoras de manera competente se acerca rápidamente al 100%.

“Pero si no se plantea como un posible camino para los niños que demuestren interés, perderemos la posibilidad de contar con su talento y quizá terminen eligiendo carreras más ‘tradicionales’ solo porque no sabían que podían seguir este camino”, señaló Camilo Gutierrez, jefe de investigación de ESET Latinoamérica, al analizar la necesidad de reinventar la educación.

En busca del equilibrio

Afortunadamente, se han creado varias organizaciones e iniciativas con el objetivo de alcanzar el equilibrio. Una de estas iniciativas es la Women in Cybersecurity Scholarship, una beca de 2.500 dólares que ESET otorga a mujeres que cursan estudios universitarios y aspiran a una carrera en ciberseguridad en los Estados Unidos.

“El premio fue increíblemente útil; Validó mi elección de carrera”

La ganadora del año pasado, Chelsie Power, ahora trabaja como analista de seguridad de la información, además de estudiar para su Maestría en Ciberseguridad en Cal State University, San Marcos.

Ella declaró: “El premio fue increíblemente útil ya que pagó por mis libros, materiales de capacitación adicionales, y algunos gastos de matrícula. Validó mi elección de carrera, dándome la confianza para seguir perfeccionando mis habilidades como analista de seguridad de la información”.

Y agregó: “Creo que cualquier campo se beneficia de una fuerza laboral diversa para aprovechar perspectivas más amplias, especialmente la ciberseguridad, donde las amenazas cibernéticas y los vectores de ataque son cada vez más creativos y sofisticados”.

Otras organizaciones que buscan reestructurar el equilibrio y mejorar las tasas de reclutamiento incluyen el Centro Nacional de Mujeres en Tecnología de la Información, con sede en Estados Unidos, y Girls Who Code, que tiene como objetivo educar e inspirar a las niñas de secundaria para que hagan carreras en computación.

Si bien la percepción general indica que aquellos que deseen seguir una carrera en ciberseguridad necesitan tener un trasfondo tecnológico, este no es necesariamente el caso; la propia Lysa Myers comenzó su carrera como florista, pasó a ser recepcionista y luego comenzó a ganar experiencia en el laboratorio de investigación de virus de la empresa donde trabajaba.

Un informe de 2015 escrito por Myers llamado Women in Federal Cybersecurity también reveló que varias expertas reconocidas en ciberseguridad comenzaron sus carreras en diversos campos. Nada es imposible.

¿Una señal de cambio?

Más personas se están dando cuenta de lo sólida, segura e interesante que es esta carrera

Si bien el porcentaje de mujeres en trabajos de seguridad cibernética sigue siendo bajo, hay algunos indicios de que el interés por la ciberseguridad como carrera está empezando a aumentar.

El Cyber Boot Camp de ESET, un programa en el que los estudiantes de San Diego reciben cinco días de intensa educación en el arte de la defensa de sistemas informáticos, tuvo un aumento de participación femenina de 0% a 40% en tres años.

Myers también cree que el interés en el sector está creciendo. Hablando en 2015, dijo: “Más personas se están dando cuenta de lo sólida, segura e interesante que es esta elección de carrera, y como más empresas están dándose cuenta de lo crucial que es la seguridad informática, hay muchos tipos de personas que tratan muchos aspectos diferentes de la tecnología”.

Autor , ESET

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