Vigilancia, ciberseguridad y el futuro de la privacidad en la película The Circle

Vigilancia, ciberseguridad y el futuro de la privacidad en la película The Circle

The Circle, que transcurre en un futuro muy cercano, describe un mundo de transparencia total gracias al uso de la tecnología, en el que todos saben todo sobre todos. No te pierdas nuestro análisis, pero lee con cuidado si eres susceptible a los spoilers.

The Circle, que transcurre en un futuro muy cercano, describe un mundo de transparencia total gracias al uso de la tecnología, en el que todos saben todo sobre todos. No te pierdas nuestro análisis, pero lee con cuidado si eres susceptible a los spoilers.

Si eres una de esas personas que siempre está pensando en la vigilancia, la ciberseguridad y la privacidad, la película The Circle, basada en la novela de Dave Eggers de 2013 con el mismo nombre, seguramente te resultará interesante. Esta es una de las dos nuevas películas que reflejan el papel crucial que estas cuestiones han comenzado a tener en la vida moderna y la cultura popular (la otra película es Rápidos y furiosos 8, sobre la cual escribiré pronto).

The Circle, que transcurre en un futuro muy cercano, es un cuento con moraleja sobre la manera en que usamos la tecnología digital. La historia gira en torno a una enorme corporación de Silicon Valley llamada The Circle que emplea la tecnología de autenticación para superar y aplastar a Google, Facebook, Twitter y la mayoría de las demás redes sociales. Sí, leíste correctamente: tecnología de autenticación.

¡Lee con precaución si eres susceptible a los spoilers!

¿Cómo puede ser que algo tan nerd como la tecnología de autenticación se convierta en una emocionante película de ciencia ficción protagonizada por Emma Watson y Tom Hanks? Es lo que voy a tratar de explicar en este artículo, evitando spoilers.

No obstante, así como cada ser humano parece tener su propia idea de lo que significa la privacidad, las opiniones también varían con respecto a qué constituye exactamente un spoiler, así que lee con precaución si eres susceptible a los spoilers.

Del trailer al libro, a la película, a la teoría

Me interesé en The Circle cuando vi el avance, así que decidí leer el libro antes de ver la película. Aunque fue una buena lectura, quizá distorsionó un poco mi evaluación de la película, que al fin vi la semana pasada. Por más que el director James Ponsoldt se mantuvo bastante fiel a la novela de Eggers en muchos aspectos, no es ningún secreto que las dos obras tienen finales diferentes.

A pesar de ello, la versión de Ponsoldt plantea un fuerte argumento sobre el tema central del libro: el poder transformador de la transparencia radical, un mundo en el que todos saben todo sobre todos, Un mundo feliz nuevo protagonizado por Mae, el personaje principal, interpretado por Emma Watson.

No creo que sea un spoiler decir que la historia comienza cuando Mae comienza a trabajar en The Circle. Está encantada, aunque un poco aturdida, por haber conseguido trabajo en la empresa más apasionante de todo el planeta. No voy a profundizar en los detalles de la trama, pero sí voy a mencionar algunos de los otros actores clave del drama, particularmente a Eamon Bailey, uno de los tres fundadores de The Circle, interpretado en la película por Tom Hanks.

Para mí, Hanks tiene un talento natural para interpretar a Eamon Bailey, un CEO sociable e informal que parece un cruce entre tu tío favorito y Steve Jobs (así que sí, es un papel desafiante). Eamon parece estar impulsado por su creencia sincera en la bondad de la gente y su perfectibilidad, si tan solo adoptaran la transparencia total.

la empresa aprovecha las tecnologías digitales que solo parecerían tener aspectos positivos. El crimen disminuye, los niños ya no desaparecen, los fugitivos se pueden encontrar en menos de 20 minutos

Tampoco creo que sea un spoiler decir que esta transparencia se logra mediante la adopción de tecnologías digitales cada vez más reveladoras de la identidad de las personas. A tal fin, se combina material audiovisual de alta definición transmitido desde una cámara que la gente acepta usar en todo momento (excepto las pausas para irse a la cama y al baño) y la implementación de una tecnología de video siempre activa en todos los lugares públicos.

Para mí, lo que hace que la trama de The Circle sea verosímil, y lo que hace a The Circle en sí una empresa global tan plausiblemente exitosa, es la forma en que aprovecha las tecnologías digitales que solo parecerían tener aspectos positivos. El crimen disminuye porque las personas naturalmente se comportan mejor cuando las están vigilando. Los niños ya no desaparecen porque tienen chips de seguimiento en sus huesos. Se puede detectar un diagnóstico médico en una multitud, ya que todos transmiten sus signos vitales. Los fugitivos de la justicia se pueden encontrar en cualquier parte del mundo en menos de 20 minutos (usando una herramienta de redes sociales aumentados llamada Soul Search, o Búsqueda de almas). Con esto ya te podrás hacer una idea.

En el mundo de The Circle, estos avances son ampliamente aceptados porque se da por sentado que The Circle es una empresa abierta y buena. Después de todo, su producto principal, un enfoque radical de la autenticación de red llamado TruYou, resolvió de manera decisiva muchos de los problemas del mundo online.

El creador de TruYou es el tercer y último personaje que mencionaré por su nombre, Ty. Un día, Ty se cansó de tener que lidiar con múltiples cuentas de Internet y sus múltiples contraseñas e inicios de sesión, y decidió hacer algo al respecto, descrito de la siguiente manera en el libro (no es realmente un spoiler porque ya ocurrió cuando empieza la historia):

“Así pues, lo que hizo él fue ponerlo todo, todas las necesidades y herramientas de todos los usuarios, en un solo recipiente, y así es como inventó TruYou: una sola cuenta, una sola identidad, una sola contraseña y un solo sistema de pago por persona. Se acabaron las demás contraseñas y las identidades múltiples. Tus aparatos sabían quién eras, y tu única identidad –el TruYou, el “yo verdadero”, imposible de deformar o enmascarar– era la persona que pagaba, se inscribía, respondía, hacía de espectador y reseñaba, veía y era vista. Tenías que usar tu nombre de verdad, que estaba vinculado con tus tarjetas de crédito y tu banco, de manera que pagar siempre resultaba simple. Un solo botón para el resto de tu vida en la red” (The Circle, 2013).

Ahora bien, si acabas de pasar toda una tarde pagando cuentas online o gran parte de la noche intentando entrar al sitio web para usar esa cuenta de viajero frecuente que no has utilizado en años, la visión de Ty suena atractiva, ¿no? Y esos son solo algunos de sus beneficios. Considera esto:

“De la noche a la mañana, todos los foros de comentarios se volvieron civilizados y todos los que posteaban se volvieron responsables. Los trolls, que hasta entonces habían sido más o menos los dueños de Internet, fueron repelidos de vuelta a las tinieblas”.

Así es, TruYou terminó con las identidades falsas y las botnets que diseminaban noticias fraudulentas, y felicito a Eggers por prever el atractivo de este aspecto particular de la tecnología, dado que la novela salió en 2013, antes de que los trolls de Internet se convirtieran en algo cotidiano (y mucho menos una amenaza para el discurso civil y la democracia occidental).

Implicaciones radicales

Gran parte de la tensión en The Circle es intelectual y preveo muchas discusiones interesantes después de ver la película

Entonces, ¿qué tiene de malo este maravilloso mundo que está creando The Circle? ¿Dónde está la tensión dramática? ¿Qué le pasa a Mae? ¿Sus padres se recuperarán alguna vez de ese momento en que compartieron involuntariamente más de lo que debían? Las respuestas concretas a esas preguntas sí serían spoilers.

Lo que puedo decir es que gran parte de la tensión en The Circle es intelectual y preveo muchas discusiones interesantes después de ver la película. La película ha recibido críticas muy variadas, lo que podría deberse, en parte, al hecho de que preguntas como “¿Qué significa privacidad?” suscitan respuestas muy diversas, especialmente cuando se señalan los muchos beneficios personales y sociales positivos derivados del intercambio masivo de datos.

Para estar preparados para este debate, podemos comenzar a reflexionar sobre la perspectiva de Eamon (yo diría que esto no es realmente un spoiler, ya que otras personas han hecho argumentos similares en el pasado). Usando una serie de acontecimientos que implican a Mae, él argumenta en público, y en forma muy persuasiva, que guardarse cosas para uno mismo en vida es una forma de robo. Además, compartir puede verse como una forma de cuidar a los demás, y los secretos son una forma de mentira.

Estas “verdades” aparecen plasmadas en tres enunciados:

  • Los secretos son mentiras
  • Compartir es cuidar
  • La privacidad es robo

Espero que la película sirva para debatir estas afirmaciones, no porque estoy necesariamente de acuerdo con ellas, sino porque vale la pena pensar en sus implicaciones mientras seguimos conectando cada vez más sensores, cámaras y otros dispositivos a Internet.

Si te gusta tener argumentos para debatir sobre películas, te ayudará saber que existen precedentes para las ideas y argumentos presentes en The Circle. Tal vez la visión más completa sobre transparencia radical que encontré es de hecho otro trabajo de ciencia ficción, la novela Homínidos, el primer libro de la trilogía El paralaje Neanderthal de Robert J. Sawyer. Sawyer postula una sociedad paralela en la que todo lo que hacen las personas se registra, y todos saben que es así.

Sin embargo, a diferencia del escenario de The Circle, nadie en el mundo paralelo de Sawyer puede acceder a las grabaciones excepto en ciertas circunstancias muy precisamente definidas y mutuamente acordadas. El efecto en la sociedad es muy positivo. El crimen es mínimo porque todo el mundo sabe que sus acciones quedan registradas. La discordia social se minimiza porque la mayoría de los desacuerdos interpersonales pueden resolverse viendo grabaciones.

Una de las obras de no ficción más extensas sobre la transparencia es La sociedad transparente de David Brin (y sí, se trata del mismo Brin que todos bien conocemos como escritor de ciencia ficción). El subtítulo de La sociedad transparente es ¿La tecnología nos obliga a elegir entre privacidad y libertad? Brin discute abiertamente que la vigilancia es un arma de doble filo por naturaleza, por ejemplo diciendo que “quienes vigilan también pueden ser vigilados”.

A la vez que las grabaciones de video puede ser utilizadas por los gobiernos (las cámaras ubicadas en la calle filmando a manifestantes, por ejemplo), también pueden ser utilizadas por los ciudadanos (los manifestantes que graban a la policía con las cámaras de sus teléfonos inteligentes). Y puede haber un punto medio mutuamente acordado, como en las cámaras que lleva la policía.

Un trabajo más oscuro pero no obstante esclarecedor es The Costs of Privacy: Surveillance and Reputation in America (El costo de la privacidad: Vigilancia y reputación en los Estados Unidos). Escrito por Steven Nock, profesor de sociología en la Universidad de Virginia, uno de los principales expertos estadounidenses sobre el papel del matrimonio en la sociedad, este extenso ensayo articula la necesidad de compartir información sobre uno mismo para participar plenamente en la sociedad.

En este trabajo de 1993 y en su artículo de 1998 Too Much Privacy? (¿Demasiada privacidad?), Nock argumenta que los estadounidenses tienen mucha más privacidad en la actualidad que la que experimentaron en la mayor parte de toda la historia del país. Además, esa privacidad adicional ha erosionado las bases tradicionales de la confianza, un componente esencial de la sociedad civil. Personalmente, dudaría en participar en un debate sobre la “pérdida de la privacidad” sin la referencia a los argumentos de Nock.

Entonces, ¿dónde encaja The Circle en la “literatura sobre privacidad” y la filmografía de futuros digitales distópicos? No es 1984 ni Brazil. No es Enemigo público ni Minority Report. Pero ciertamente el libro reúne elementos de cada uno de ellos y estoy ansioso por ver la reacción del público cinematográfico.

La empresa The Circle representada en la película, ¿es reconfortante y fuerte, o espeluznante y abrumadora? ¿Es posible alcanzar un consenso universal sobre un concepto tan personal y abarcador como la privacidad?

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