No puedo evitar comentar algo de ellos, del grupo 29A, o 666 si lo prefieren en decimal.

Formaron parte de la historia de los virus más romántica y de investigación sobre vida artificial, y si bien nosotros (aún niños en esa época) los mirábamos desde el otro lado de la vereda, es imposible no ver arte en sus creaciones.

Hispasec y Mercè también le dedican unas líneas a todos ellos.

Cristian