La moda y muchas otras tendencias tienen la particularidad de reaparecer cada pocos años. Por eso, era esperable que los lentes inteligentes (smart glasses) volvieran a estar en escena, tras algunos intentos que alcanzaron a un público reducido. La diferencia es que ahora son más elegantes —y, posiblemente, más difíciles de distinguir de unos lentes comunes o anteojos convencionales—, e incorporan tecnología mucho más potente. Son capaces de rastrear y grabar su entorno, y permiten al usuario consultar a la IA sobre lo que ve a su alrededor.
Esta tecnología plantea riesgos seguridad y privacidad, tanto para los usuarios de lentes inteligentes como para las personas con las que interactúan.
Riesgos de privacidad de los lentes inteligentes
Quienes viven en ciudades están familiarizados con la vigilancia. Alemania y el Reino Unido, por ejemplo, se encuentran entre los países con mayor cantidad de cámaras de videovigilancia (CCTV) en el mundo. Sin embargo, cuando ese monitoreo es dirigido y carece de un consentimiento informado, puede generar situaciones problemáticas. Los lentes inteligentes le dan a cualquiera la capacidad de grabar o tomar fotos de desconocidos de forma discreta. Aunque incluyen una pequeña luz LED, esta puede cubrirse y hacer difícil que quienes están alrededor noten que están siendo filmados.
Además, investigadores de la Universidad de Harvard demostraron cómo los videos capturados con lentes inteligentes y transmitidos en vivo a Instagram pueden conectarse con sistemas de IA. A partir de allí, los algoritmos identifican rostros y extraen información disponible en internet sobre esas personas. De este modo, un accesorio aparentemente inofensivo puede transformarse en un dispositivo de vigilancia portátil con el potencial de facilitar actividades de acoso, intimidación o fraude.
A esto se suma que Meta podría agilizar este proceso mediante una controvertida función de etiquetado de personas por reconocimiento facial, que permitiría a cualquier usuario a identificar a cualquier persona en el espacio público. Además, la compañía también ha estado bajo el escrutinio de los reguladores, luego de que se informara que algunos trabajadores tercerizados en Kenia podían acceder a imágenes altamente sensibles durante sus tareas de supervisión de interacciones de usuarios con su plataforma de IA.
Incluso cuando los datos de los usuarios no se revisan de esta forma, podrían utilizarse para entrenar modelos de IA, según una actualización de la política de privacidad de Meta. Además, cualquier grabación de voz realizada después de la palabra de activación “Hey Meta” se almacena —junto con sus transcripciones— durante hasta un año de forma predeterminada.
Riesgos de seguridad de los lentes inteligentes
Esto va más allá de la privacidad. Cualquier información sensible que compartas con una plataforma pública de IA a través de lentes inteligentes podría, en teoría, quedar disponible para otros usuarios si se solicita de la forma adecuada. Esto representa un riesgo de seguridad en escenarios donde esa información se utilice con fines fraudulentos. También entran en juego trabajadores tercerizados y contratistas que podrían encontrarse con datos recopilados por los lentes y decidir comercializarlos con estafadores.
La información que podría enviarse de forma involuntaria a la nube o a un modelo de IA incluye, por ejemplo:
- PINs de tarjetas que ingresas en cajeros automáticos o terminales de pago en comercios
- Contraseñas que escribes en tu escritorio o en el teléfono y que podrían facilitar la toma de control de cuentas
- Extractos bancarios o facturas con datos completos que podrían utilizarse para la suplantación de identidad
También existe el riesgo de que usuarios maliciosos de lentes inteligentes te espíen por encima del hombro (shoulder surfing) en espacios públicos para obtener PINs, contraseñas y otros datos confidenciales. En combinación con tecnologías de reconocimiento facial, esta información puede permitir la creación de perfiles digitales detallados de sus objetivos. Con suficiente contexto, es posible lanzar ataques de phishing convincentes, tomar control de tus cuentas o suplantar tu identidad en procesos de creación de nuevas cuentas.
Cómo pueden hackear los lentes inteligentes
Como cualquier dispositivo inteligente, los lentes también pueden ser comprometidos de formas más convencionales, por ejemplo mediante:
- Explotación del sistema operativo o del firmware.
- Compromiso de aplicaciones o del smartphone conectado.
- Interceptación de tráfico o inyección de contenido malicioso a través de hotspots Wi‑Fi falsos.
- Técnicas de ingeniería social, como el envío de un código QR malicioso para escanear.
- Aplicaciones maliciosas que imitan apps legítimas de lentes inteligentes.
Estos vectores de ataque pueden permitir a actores maliciosos tomar control del dispositivo para el robo directo de datos, la toma de control de cuentas (account takeover) o actividades de vigilancia, con posibles consecuencias que pueden afectar incluso tu seguridad física.
Cómo proteger tu privacidad al usar lentes inteligentes
Tanto si utilizas lentes inteligentes como si estás cerca de alguien que los lleva puestos, hay una serie de medidas que puedes tomar para reducir los riesgos descritos.
Para los usuarios:
- Mantén el firmware y el software (apps) actualizados para minimizar el riesgo de que atacantes comprometan el dispositivo
- Descarga aplicaciones complementarias únicamente desde fuentes confiables y revisa los permisos antes de hacerlo
- Utiliza multi‑factor authentication (MFA) y contraseñas fuertes y únicas para las apps de los lentes inteligentes y tu smartphone, para minimizar el riesgo de toma de control por parte de atacantes
- Usa PINs robustos o biometría para desbloquear los lentes inteligentes y desactiva el modo de emparejamiento cuando no esté en uso
- Evita el uso de redes Wi‑Fi públicas sin una VPN, ya que algunas pueden ser inseguras o incluso rogue access points configurados por atacantes
- Desactiva, cuando sea posible, el entrenamiento de IA y la revisión humana para prevenir la exposición de grabaciones en la nube y el acceso por parte de contratistas
- Guarda los lentes en su estuche cuandono los uses, para reducir el riesgo de capturas accidentales de información o imágenes sensibles
- Revisa y elimina periódicamente las grabaciones innecesarias almacenadas en la app complementaria, para minimizar la exposición al riesgo
- Mantén la atención en tu entorno y evita distracciones causadas por AR overlays, ya que pueden afectar tu seguridad física
Para terceros:
- Mantente atento a personas que utilicen lentes inteligentes. Observa la luz LED en el marco: parpadeará al grabar video o se encenderá al tomar una foto
- Considera, en espacios públicos concurridos como el transporte o los cajeros automáticos, el riesgo de que alguien observe lo que haces sin que lo notes (shoulder surfing o “espiar por encima del hombro”).
- Interpela al usuario si la situación te resulta incómoda
- Si la situación te genera inquietud en un entorno comercial (por ejemplo, en un gimnasio o una tienda), solicita al usuario que se quite los lentes o informa a la administración.
Meta no es el único gigante tecnológico que está impulsando los lentes inteligentes. Google, Apple, Amazon y varios actores chinos también estarían desarrollando productos similares. En muchos casos, la competencia por la innovación avanza más rápido que la protección de los derechos de los usuarios. Seguir de cerca esta evolución resulta clave para que tu seguridad y tu privacidad se mantengan protegidas.







