El credential stuffing (o relleno de credenciales) es un tipo de ciberataque en el que los actores maliciosos utilizan usuarios y contraseñas que hayan sido filtradas para iniciar sesión en cuentas y servicios distintos al que sufrió la filtración.

El éxito de estos ataques se vale de uno de los peores hábitos que podemos tener en el mundo digital: reutilizar la misma contraseña para diferentes cuentas o servicios. Es como usar la misma llave para abrir nuestra casa, automóvil, oficina y la caja fuerte.

Si esa contraseña se filtra, los atacantes solo deben probarla en otros sitios donde el usuario tenga cuenta. Si hay coincidencia, acceden sin necesidad de vulnerar el sistema.

Por eso, es muy importante conocer cómo es un ataque de credential stuffing, por qué son tan efectivos, cuáles pueden ser sus consecuencias y, claro, cómo evitarlo.

¿Cómo funciona el ataque de credential stuffing?

El inicio de un ataque de credential stuffing es la obtención por parte del cibercrimen de credenciales filtradas (existen sobrados casos de brechas de datos, de empresas y organizaciones importantes y reconocidas, que involucran millones de datos).

Con esa información sensible disponible, y mediante la utilización de bots o scripts automatizados, realizan pruebas en diversos sitios, cuentas o servicios (léase Netflix, Gmail, bancos, redes sociales, entre tantas otras). Hablamos de que prueban miles de logins por minuto.

En caso de que encuentren una coincidencia, sería como el ingreso de un usuario legítimo, lo que dificulta su detección, ya que no hay una actividad sospechosa como serían los intentos fallidos reiterados.

IMPORTANTE: un ataque de credential stuffing no debe confundirse con un ataque de fuerza bruta, en la que los atacantes buscan las credenciales de las víctimas sin pistas, simplemente valiéndose de determinadas técnicas para probar combinaciones de contraseñas (por ejemplo, usar caracteres aleatorios, o contraseñas que suelen ser muy utilizadas).

¿Por qué es tan efectivo?

Por la costumbre extendida de reutilizar contraseñas para distintas cuentas. Para dimensionar lo común que es este mal hábito, NordPass compartió recientemente una encuesta en la que afirma que el 62% de los estadounidenses confiesa reutilizar una contraseña “a menudo” o “siempre”. Todo un síntoma.

Ejemplos reales y recientes

Para entender mejor el impacto de estos ataques, repasamos dos casos concretos que muestran cómo el credential stuffing puede comprometer miles de cuentas.

  • Caso PayPal Entre el 6 y el 8 de diciembre de 2022, PayPal sufrió un ataque de credential stuffing que comprometió cerca de 35.000 cuentas, exponiendo información sensible como nombres, direcciones, fechas de nacimiento y números de identificación tributaria.

  • Snowflake: Más de 165 organizaciones fueron afectadas cuando atacantes identificados como UNC5537 accedieron a cuentas de clientes de Snowflake utilizando credenciales robadas mediante malware tipo infostealer. Aunque no se vulneró directamente la infraestructura de Snowflake, los atacantes aprovecharon la falta de autenticación multifactor y el uso de contraseñas antiguas.

Filtraciones de datos: la clave para un ataque de credential stuffing

Las grandes filtraciones de datos son la principal vía por la que los cibercriminales obtienen estas credenciales. Y suceden con más frecuencia de la esperada.

En junio de 2025, por ejemplo, una serie de bases de datos que sumaban 16 mil millones de registros estuvo alojada en repositorios mal configurados que quedaron expuestos y públicos.  Aunque la exposición fue temporal, fue suficiente para que los investigadores, o cualquier persona, accedieran a los datos, que incluían combinaciones de usuario y contraseña para servicios online como cuentas de Google, Facebook, Meta, Apple, entre otros.

Pero no fue la única del año: en mayo, el investigador de seguridad Jeremiah Fowler reveló la exposición pública de 184 millones de credenciales de acceso de cuentas de usuarios de todo el mundo. Allí se incluían información de diversos proveedores de servidores de correo electrónico, productos de Apple, Google, Facebook, Instagram, Snapchat, Roblox, por nombrar solo algunos. No solo eso: entre los registros había credenciales de bancos y otras entidades financieras, plataformas de atención de salud y portales de gobiernos de varios países.

Lectura recomendada:
Las 5 filtraciones de datos más importantes de los últimos 10 años

Cómo evitar un ataque de credential stuffing

Hay varias acciones concretas que podemos tomar para reducir sensiblemente el riesgo de ser víctimas de un ataque de credential stuffing.

  1. Fundamental: no reutilizar una misma contraseña en diferentes cuentas, plataformas y servicios. Este punto es clave.
  2. Tener contraseñas robustas, seguras y únicas en cada una de tus cuentas. Para ello, es muy útil un gestor de contraseñas, herramienta diseñada para almacenar credenciales de acceso y protegerlas mediante cifrado, y que cuenta con una funcionalidad dedicada a generar contraseñas complejas y robustas.
  3. Activar el doble factor de autenticación en todas las cuentas y servicios que sea posible. El segundo factor es clave si tu contraseña cae en las manos equivocadas, ya que el ciberatacante no podrá acceder sin él a tus cuentas.
  4. Verificar si tus contraseñas o credenciales de acceso ya fueron filtradas en alguna brecha de datos, para cambiarlas de inmediato. Por ejemplo, en el sitio haveibeenpwned.com.

Conclusión

Prestar atención y gestionar nuestras contraseñas correctamente es tan importante como cerrar la puerta de casa con llave. Hábitos simples pueden marcar la diferencia: evitar la reutilización de contraseñas, activar el doble factor de autenticación y usar un gestor seguro son prácticas que necesitamos incorporar para estar protegidos ante este tipo de amenazas y muchas otras.