Privacidad en Internet: lo que puedes (y no puedes) hacer

Muchos de nosotros pasamos por momentos en los que necesitaríamos o quisiéramos tener más privacidad en Internet, por ejemplo, cuando buscamos un nuevo empleo o mientras tenemos una conversación privada de negocios.

En ciertos casos, la situación es aún más seria, por ejemplo, cuando un joven necesita escapar de un grupo de matones en la web o cuando alguien sospecha que lo pueden estar espiando.

La privacidad en línea no siempre es fácil de conseguir: existe una gran cantidad de empresas creadas a partir del uso de tus datos. Sin embargo, hay ciertos pasos que te pueden resultar útiles.

El punto clave es recordar que ciertos entornos ponen en riesgo tu privacidad, por lo que si necesitas intimidad, debes mantenerte alejado de ellos. De igual forma, si por ejemplo estás buscando trabajo y necesitas dar una buena impresión online, recuerda que puedes mejorar tu presencia en redes sociales.

Privacidad online: tus actividades nunca serán del todo privadas en las redes del trabajo o de la escuela

Más allá de que estés buscando un empleo, contando chismes sobre tus colegas o simplemente haciendo actividades no relacionadas a tu trabajo, siempre es una mala idea hacerlo desde la red laboral. Esto también es válido para las redes de la escuela y otras.

Mientras que algunas medidas de seguridad sí funcionan, en teoría, la información sobre a qué sitios entraste estará disponible para tu empleador, que suele tener el derecho legal de recopilarla y utilizarla. Si vas a la escuela o a la universidad, recuerda tomar medidas para proteger tu identidad al utilizar sus sitemas.

El uso del modo de Incógnito o Privado en tu navegador no es suficiente para cubrir tus huellas. Las conexiones que hiciste a sitios web aún serán visibles, no solo durante la sesión, sino también después.

Las leyes varían según el territorio, pero los empleadores suelen tener el derecho de interceptar y leer las comunicaciones, entre las que se incluyen correos electrónicos y llamadas telefónicas, así como revisar el historial de navegación.

Si te preocupa la privacidad online, no navegues desde la red laboral. Espera hasta llegar a casa o, en cambio, usa un dispositivo inteligente para navegar (por supuesto, primero asegúrate de que sea tu propio dispositivo y de que no esté conectado a la red Wi-Fi de tu empleador).

No existe ninguna solución mágica definitiva, y es peligroso confiar en que la función “borrar historial” del navegador te salvará.

Si iniciaste sesión en servicios como Google o Facebook, almacenarán versiones de tu historial de búsqueda en forma predeterminada. En el caso de Google, dicho historial puede ser visible para terceros: por ejemplo, en dispositivos Android a donde accedes con la misma cuenta, tu historial de navegación puede utilizarse para suministrar sugerencias en Chrome. Esto se puede modificar desde tu Panel de información de Google.

En el caso de Facebook, es menos probable que dicha información sea visible para otros, pero aún puede molestarte con los avisos publicitarios dirigidos basados en los sitios web que visitaste. Aquí puedes encontrar una guía detallada de la configuración de privacidad de Facebook.

Si necesitas privacidad, directamente no inicies sesión en servicios como Google o Facebook. Algunos complementos para navegadores, como Click&Clean, ofrecen herramientas para verificar si tienes tu sesión abierta en servicios como Facebook, que puede registrar tus actividades online, antes de comenzar a navegar.

La mayoría de nosotros tenemos nombres de inicio de sesión para docenas de sitios y servicios en línea, y nos suele resultar sencillo usar, por ejemplo, la dirección personal de correo electrónico cuando necesitamos ingresar un usuario que desecharemos al poco tiempo.

Esto deja registros que otros pueden usar para descubrir datos acerca tuyo. No solo es potencialmente valioso para los delincuentes cibernéticos, sino que también puede llevar a acosadores o acechadores directamente hacia ti.

En el caso de los niños, esto se aplica por partida doble. Conviene verificar con regularidad que no usen su nombre real ni, especialmente, su edad real en juegos online u otros servicios que usen. Esto puede ser un imán para recibir atención desagradable. Aquí encontrarás una guía detallada sobre cómo mantener la confidencialidad y la seguridad de los niños.

Al igual que ocurre con las contraseñas, usa nombres de usuario que no incluyan información acerca tuyo -lo ideal es cambiarlos con la mayor frecuencia que puedas. Si necesitas usar un correo electrónico para registrarte en un sitio, usa una dirección de descarte en lugar de la personal.

Recuerda que tu smartphone no es confidencial

Es fácil imaginar que tu dispositivo inteligente de alguna manera es más confidencial que tu PC, pero en realidad suele ser lo contrario.

Los smartphones tienen el hábito de recordar las redes Wi-Fi “seguras”, pero sabemos que estas redes pueden poner en riesgo a los usuarios.

Los navegadores de los dispositivos en general te ofrecen menos control de la seguridad, y las aplicaciones móviles te piden constantemente ingresar con los detalles de tu usuario ya sea de Google o de Facebook, lo que instantáneamente hace que los datos de la aplicación estén disponibles para los dos anunciantes.

Esto puede significar que comenzarás a recibir avisos publicitarios según la información de esa aplicación móvil, lo que puede ser extremadamente personal.

Si usas aplicaciones donde ingresas a través de tus datos de inicio de sesión de Facebook, le permitirás a la red social utilizar tu información de la aplicación móvil. En general, las PC ofrecen más opciones para controlar quién te está viendo y qué cosas pueden ver.

El cifrado es una de las cosas en las que puedes confiar

Si se utiliza bien, el software de cifrado protegerá tus secretos tras una contraseña, y les dificultará mucho las cosas a las miradas indiscretas y a los ladrones.

Los sistemas básicos para el cifrado de archivos ya están disponibles en forma gratuita tanto para Mac como para Windows (‘FileVault 2’ en las nuevas versiones de Mac OS X, aunque el equivalente de Windows, ‘BitLocker’, solo está disponible en las versiones Pro y Enterprise de Windows 8.)

Ambos sistemas son relativamente fáciles de usar. Android e iOS también ofrecen formas de cifrar tu dispositivo si llevas información que preferirías que otros no vean. Aquí tienes una guía de cifrado que te ayudará a implementarlo.

El uso de software para VPN te ayudará a mantener la confidencialidad de tus conversaciones

Si necesitas usar Internet en forma confidencial, el software para las redes privadas virtuales (VPN, por sus siglas en inglés) te ayudará a evitar que otros puedan “estar escuchando”. Las VPN ofrecen conexiones punto a punto seguras, que son mucho más difíciles de “escuchar” que cualquier otra conversación realizada por Internet.

Es difícil que otros puedan acceder a ellas si no tienen las credenciales correctas y/o el software correcto; además ofrecen una forma rápida de agregar una capa de privacidad a las conversaciones o a los negocios realizados online.

Hay varias opciones buenas y económicas para usuarios individuales, aunque en general tendrás que pagar una pequeña tarifa de suscripción mensual para usar todas las funciones de la mayoría de los servicios para VPN.

Autor Rob Waugh, We Live Security

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24 oct 2014


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