Por qué el cibercrimen no es un juego de niños

Para los jóvenes, Internet es una fuente vital de información, recreación, escape y mucho más; pero sin la orientación adecuada, también puede resultar peligrosa. Los juegos online, en particular, son importantes objetivos de los ciberdelincuentes, y también existe la preocupación de que las redes de juegos pueden llevar a los gamers por el mal camino, o incluso actuar como un caldo de cultivo criminal.

Los adolescentes se involucran en el cibercrimen a una edad cada vez más temprana

Independientemente de cuáles sean las razones, la realidad es que los adolescentes se están involucrando en el cibercrimen a una edad cada vez más temprana. Según estadísticas recientes suministradas por la Agencia Británica contra el Crimen (NCA), por dar un ejemplo, la edad media de los sospechosos de delitos informáticos en el último año fue solo 17 años de edad, lo que es significativamente menor si la comparamos con la edad promedio de 24 años correspondiente al año anterior.

Este cambio es claramente preocupante, y (de acuerdo con la NCA) podría deberse a una falta de comprensión con respecto a lo que se considera “delito cibernético”.

Richard Jones, jefe del equipo de Prevención de la Unidad del Crimen Cibernético de la NCA, dijo: “En los últimos años, la NCA notó que las personas que practican la ciberdelincuencia son cada vez más jóvenes. Sabemos que la simple penalización de los jóvenes no es una solución, por lo tanto, el objetivo de la campaña es ayudar a motivar a los niños a usar sus habilidades de una manera más positiva”.

Jones añadió: “Queremos que estos jóvenes y sus padres comprendan que elegir [el mal] camino puede causar la creación de un registro de antecedentes penales, limitar las opciones para su futuro y restringir las libertades en su vida diaria, incluyendo la pérdida de acceso a Internet”.

El siguiente video (en inglés) muestra el caso de Ryan, un “exatacante convicto” que reconoce haber comprometido sitios importantes, gobiernos y hasta el FBI y admite que estar en prisión le hizo “poner las cosas en perspectiva” para notar que no valían la pena tales acciones. “Lo único que importa es el futuro”, dice, y se promete volver a enfocarse en la educación:

Entonces, ¿cuáles son las cosas que tanto los adolescentes como sus padres deben tener en cuenta?

¿En qué consiste el cibercrimen exactamente?

Cuando pensamos en ataques cibernéticos, en general imaginamos a hackers de sombrero negro con una mente maestra trabajando en una habitación en penumbras, con equipos informáticos sumamente costosos. Sin embargo, la realidad a menudo es mucho más mundana.

La verdad es que la ciberdelincuencia puede significar cualquier comportamiento ilegal que involucre una computadora, redes informáticas o alguna tecnología de información y comunicación, desde la propagación de malware hasta las “trampas” aparentemente inocuas en un juego online para robarle el oro a otros jugadores.

Algunas de las formas más comunes de delitos informáticos incluyen las siguientes actividades:

  • Acceso no autorizado

Es el acceso a la red informática de otra persona (o de una empresa) sin su permiso. Cuando llega a las noticias, suele involucrar ataques a la privacidad o fraudes financieros de grandes sumas de dinero; sin embargo, también podría ser algo tan simple como el acceso a la zona segura de una red informática escolar.

Es importante hacer una aclaración: si bien se lo conoce como “hacking”, al menos en español, el término “hacker” refiere a una persona con conocimientos de informática que elige usarlos con creatividad para que la tecnología haga algo distinto a lo que estaba preparada para hacer, o para mejorar sistemas que conoce en profundidad; en cambio, los términos “cibercriminal”, “ciberdelincuente” o “atacante” refieren a las personas malintencionadas que perpetran los ataques informáticos mencionados arriba.

En We Live Security hemos explicado por qué los hackers no son los malos de la película y qué es realmente un hacker, aunque puedes verlo en forma resumida en este video:

  • Crear, proveer o conseguir malware

Si tu equipo alguna vez se infectó con malware (virus, troyanos, gusanos, etc.), entonces ya sabes lo molesto que puede ser. Además, es ilegal y peligroso. Sin embargo, este software malicioso no se creó únicamente para ralentizar tu equipo: los delincuentes también pueden usarlo para acceder a otras computadoras y llevar a cabo actividades ilegales. Incluso las bromas (donde ese otro equipo es el de un amigo y lo único que resultó alterado es su fondo de escritorio) se consideran ilegales.

  • Atques de DDoS

Abreviación de denegación de servicio distribuido. Los ataques DDoS son una forma de saturar el funcionamiento de un sitio web mediante el envío de una gran cantidad de tráfico durante un período concentrado. Los bancos, las empresas y los gobiernos constituyen los blancos más frecuentes. Dejar a alguien offline en medio de un juego podría parecer trivial en comparación, pero aún así es contra la ley.

¿Cuáles son las consecuencias?

Incluso cuando los jóvenes no saben si están cometiendo un delito o no, la ley lo ve todo en blanco y negro. La ciberdelincuencia se toma muy en serio, con penas que van desde una advertencia o multa por los delitos más pequeños, hasta directamente prohibirle al atacante el uso de Internet o darle 10 años de prisión si cometió un delito grave.

¿Deberías estar preocupado por tu hijo?

En un mundo en el que las computadoras se han convertido en una parte tan integral de nuestra vida cotidiana, puede ser difícil distinguir si una actividad online determinada es ilegal o es correcta. Esto es cierto en especial cuando los padres no tienen tantos conocimientos de TI como sus hijos, pero ¿cuál es la solución?

Tener una conversación honesta acerca de los hábitos online de tu hijo es un buen lugar para comenzar. Si un adolescente se pasa horas por día en Internet, entonces es perfectamente natural querer averiguar en qué actividades pasa tanto tiempo. Aunque sea algo completamente normal, si se muestran reacios a explicar lo que están haciendo, está bien preocuparse.

Los períodos irregulares de sueño y el aislamiento social son otros de los signos a tener en cuenta. Si un adolescente recibe un ingreso por sus actividades online, es motivo suficiente para preocuparse o, por lo menos, para investigar el asunto. Habla con tu hijo y piensa cómo puedes apoyarlo, a la vez que te aseguras de que sea consciente de que las acciones online aparentemente anónimas tienen graves consecuencias.

¿Qué más puedes hacer?

Según la campaña #CyberChoices de la NCA, la mejor manera de proteger a los niños es estimulando y apoyando su interés, en vez de que expresen sus aptitudes en la forma equivocada. El talento para la codificación puede ser enormemente beneficioso (y rentable) en la edad adulta, así que busca las diversas salidas positivas que puedan fomentarla.

Los cursos, las clases y los clubes locales suelen aparecer tras una rápida búsqueda online. La siguiente lista muestra algunas iniciativas más amplias para que ayudes a tu hijo a encauzar su camino en la dirección correcta:

  • En ACADEMIA ESET se pueden encontrar alternativas interesantes para dar los primeros pasos en el camino de la Seguridad Informática, con cursos tanto gratuitos como pagos.
  • Importantes universidades y entidades también ofrecen cursos por Internet de forma gratuita para profundizar en áreas específicas del conocimiento. Por ejemplo, páginas como Coursera, edX y Udacity ofrecen cursos en línea de prestigiosas universidades y en tecnologías asociadas con la seguridad informática.
  • Páginas como CodeAcademy ofrecen cursos más específicos para aquellos que se inician en la programación, una destreza fundamental para iniciarse en este campo. Además, otras páginas como SecurityTube ofrecen certificaciones mucho más específicas, que pueden ser un plus una vez que tengas claro el área en la que quieras especializarte.

¿Quieres hacer más para proteger a tus hijos online? Lee nuestros consejos de seguridad más importantes para padres y sigue los pasos necesarios para convertirte en un digipadre.

Autor , ESET

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