La cifra negra de los delitos informáticos: cómo hacer denuncias en Latinoamérica

De seguro recuerdan el concepto de Deep Web: aquella parte de Internet que está oculta, escondida, y no vemos a simple vista -pero está ahí, detrás de la Internet que usamos cotidianamente. Con una idea similar, ha surgido el concepto de “cifra negra” de los delitos informáticos: aquella que desconocemos y escapa de las estadísticas habitualmente, ya sea porque las víctimas no denuncian ataques o no saben cómo o dónde hacerlo. De esa forma, la ocurrencia de delitos no sale a la luz.

Con el espíritu de terminar con esa falta de números y esa falta de conocimiento acerca de cómo proceder ante un ataque informático, nace el Observatorio de Delitos Informáticos de Latinoamérica (ODILA). Como parte de nuestra cobertura especial de la conferencia de seguridad ekoparty, asistimos a la presentación del proyecto y hablamos con sus responsables para conocer mejor el contexto de su creación.

Por empezar, hay una tendencia de los usuarios a creer que en Internet “se puede hacer todo”, que no hay regulaciones ni existen cosas ilegales. Lo cierto es que cada país de Latinoamérica tiene, en mayor o menor medida, una legislación en lo que refiere a delitos informáticos, aunque no haya una unificación ni un denominador común. Sí hay un conjunto de características que hacen a un delito: son pluriofensivos, no distinguen víctimas, no tienen fronteras, y son de difícil investigación.

Durante la presentación, Cristian Borghello, Maximiliano Macedo y Marcelo Temperini compartieron casos de personas que acudieron a ellos con pedidos un tanto descabellados. Por ejemplo, “meter algún virus o algo así en el sistema de Whatsapp” para que se borre una imagen.

ODILA viene a decir que, en verdad, en Internet no se vale todo y que hay que denunciar los casos. Mediante un formulario de denuncia anónimo, el sitio permitirá informar sobre cualquier caso de ataque, sin importar que el usuario no haya sido la víctima directa. Según su país de residencia y el tipo de incidente, se le brinda información sobre dónde denunciar y cómo proceder, dada la falta de instrucciones claras en ese sentido. A esos fines, ODILA ha elaborado un mapa de delitos informáticos, que muestra qué leyes hay en cada país de Latinoamérica.

Sucede que un problema frecuente es que las personas no saben a quién acudir o dónde presentar una denuncia si han sido víctimas de un delito informático. Sumado a eso, generalmente quieren confidencialidad, y que su nombre no salga a la luz para resguardar su identidad.

El proyecto persigue el objetivo final de demostrar que hay delitos que suceden y no son denunciados, los que constituyen la “cifra negra”, y comenzar a canalizar las denuncias de estos casos para elaborar estadísticas que den un panorama en toda Latinoamérica. Con la información recopilada, se dará asesoramiento a las personas en lo que respecta a la realización de denuncias.

Queda clara entonces la necesidad de que la ocurrencia de delitos informáticos sea reportada, para que se pueda combatir la “cifra negra”. Los invitamos a visitar el sitio de ODILA para obtener más información y colaborar con la elaboración de estadísticas sobre ataques en América Latina.

Créditos imagen: ©El Coleccionista de Instantes/Flickr

Autor , ESET

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