Google “lee” los correos de los usuarios: algunas reflexiones

La semana pasada salió a la luz la noticia que indicaba que Google lee los correos de los usuarios. Como era de esperar, esta revelación ha captado la atención de los medios de todo el mundo y muchos usuarios nos han estado consultando al respecto. Asimismo, y como es ya de costumbre, hemos brindado entrevistas a distintos medios de comunicación de la región que solicitaron nuestra opinión de especialistas, conversando sobre el significado de que Google acceda a los correos de los usuarios.

En esas conversaciones, me dio la sensación de que muchas personas no han comprendido exactamente qué es lo que ocurrió la semana pasada y, muchos menos aún, cuáles son las implicancias de esto. Por lo tanto, he decidido resumir las tres preguntas más importantes que vale la pena clarificar ante este hecho, y posteriormente, los tres conceptos fundamentales que debemos conocer luego de esta noticia.

1. ¿Google lee los correos?

La afirmación tal cual está escrita (y tal cual se difundió innumerables veces por Internet) no es tan así. Es decir, no hay empleados en Google que están leyendo los correos de las personas constantemente, sino que sistemas informáticos analizan las palabras que conforman, por ejemplo, un correo electrónico y a partir de ahí, con sistemas de inteligencia artificial, toman decisiones sobre los intereses de los usuarios.

Es importante comprender la diferencia entre estas dos posibilidades ya que, mientras una es más atractivo en términos de comunicación, no termina de ajustarse a la realidad; por ende, muchos usuarios pueden asustarse más de la cuenta, cuestión que desde ESET siempre intentamos evitar.

Esto no quita que Google posea la capacidad de leer un correo de un usuario, es decir, que existan los mecanismos para hacerlo y que, como mencionaré más adelante, los usuarios no tienen que asustarse. Simplemente hay ocuparse de este aspecto.

2. ¿Google cambió su forma de proceder? ¿Es nuevo esto?

No, este ha sido siempre el proceder de Google y no es nada nuevo. Cualquier usuario que utilice los servicios de Google habrá notado cómo a partir de los correos que envía y las conversaciones que tiene, se modifican las publicidades que observa o los resultados de búsqueda que realiza. Esto no es un nuevo proceder por parte de la empresa.

Entonces, ¿por qué todos están hablando de esto? Sucede que la semana pasada Google actualizó sus condiciones de servicio y puso en forma explícita este hecho, que anteriormente no estaba redactado de forma tan concreta. En ese contexto, considerando que la práctica no es nueva, vemos como un hecho positivo que Google haya actualizado sus términos y condiciones y que los mismos sean lo más claros y concretos posibles para los usuarios.

Los nuevos términos y condiciones ahora dicen (traducción libre no oficial): “Nuestros sistemas automatizados analizarán su contenido (incluidos los correos electrónicos) para proveerte características de servicios personalizadas y relevantes, como resultados de búsqueda específicos, publicidades o detección de spam y malware“.

3. ¿Es Google el único que hace esto?

No, tampoco. La realidad es que muchas empresas en Internet utilizan los contenidos de los usuarios para ofrecer un servicio, especialmente cuando se trata de plataformas gratuitas como muchos de los servicios de Google o Facebook. Es decir, este es un modelo de negocios que nos brinda servicios de forma “gratuita” en términos económicos, pero nada más que en esos términos; a cambio, utiliza nuestra información para hacer dinero.

Así es: Google, Facebook y otras empresas tienen fines de lucro y necesitan obtener ganancias, y para ello utilizan la información del usuario. En estos servicios, pagamos con nuestra información en lugar de con dinero, y los usuarios deben comprender esto para decidir qué hacer al respecto. En resumen, no se trata de si Google es bueno o malo.

Hablando con varios periodistas sobre este tema, me dio la sensación de que valía la pena poner el foco en lo importante, que no es si Google lee o no los correos, sino que los usuarios entendamos tres cosas fundamentales:

  1. Hay un modelo de negocio basado en brindarnos servicios gratuitos a cambio de información. Como se explicó anteriormente, estas características hacen a estas empresas más rentables y les permiten ofrecer mejores servicios. Es decir, los servicios tal cual los conocemos probablemente no serían posibles sin estas condiciones, ya sea por su calidad o características, como por su precio (gratuito).
  2. Por ende, nuestra privacidad tiene valor o un costo, según cómo lo veamos. No es nada nuevo. En la era de la información, pocas cosas son más valiosas que la información y por ende tenemos que comprender que los usuarios sí pagamos por estos servicios, pero no con dinero.
  3. Finalmente, nosotros somos los responsables de nuestra privacidad y podemos elegir qué servicios utilizar, cómo utilizarlos y qué información dejar allí. Por eso insistimos en clarificar estas cuestiones. Es muy sencillo caer en la visión negativa de estas prácticas y criticar a las empresas pero no nos olvidemos de lo más importante: somos los usuarios lo que elegimos qué servicio utilizar y somos los usuarios los que debemos poner en la balanza nuestra privacidad y elegir qué concesiones sobre ella queremos realizar.

Espero que estas ideas les ayuden a entender mejor cuál fue el hallazgo concreto y así evitar el miedo ante esta noticia. Como solemos decir, el usuario sólo debe hacerse una pregunta: ¿estoy dispuesto a ceder los “contenidos” de mis correos a cambio de recibir las características de servicio que Google me ofrece? Si es así, no deben preocuparse por la noticia.

De lo contrario, deben buscar otros servicios que satisfagan sus condiciones de privacidad, de nuevo, con mucho cuidado, ya que Google no es la única empresa con esta práctica. Y como siempre aconsejamos, hay que leer bien las condiciones de servicio de todos los proveedores. Después de todo, a nuestra privacidad la cuidamos nosotros mismos.

Créditos imagen: ©Svenstorm/Flickr
 

Autor , ESET

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